Tras una larga temporada de cambios y reajustes volvemos a activar toda la maquinaria con ilusiones renovadas. Resulta muy gratificante comprobar que los cambios, las idas y venidas siempre sirven para algo.  Permanecemos cerca, volvemos a crear, volvemos a sentir que la música es como el aire que respiramos, volvemos a incidir y a proyectar nuevos tiempos que serán sin duda, el objetivo común de todos los que trabajamos para que el directo vuelva de nuevo a ser lo que era.  2017, se ha convertido en un gran observatorio, una ventana a la situación evolutiva de la cultura y la  música en la actualidad que nos ha ayudado a acercarnos más a nuevos caminos que requieren un análisis más exhaustivo y un modelo de colaboraciones más moderno y adaptado a un futuro más próximo. Acercarnos a la situación actual, no es más que el comienzo del camino hacia el aprendizaje necesario que nos ayudará a reconocer nuestras capacidades a la hora de emprender nuevas aventuras. Y es que el público cuenta, con el público se cuenta mediante un diálogo que debe prevalecer por encima de todo. Es una relación recíproca de dar y recibir, de estar y consensuar, de valorar y agradecer desde el corazón, que no es otra cosa que la propia fórmula de la lealtad. Y eso es lo que queremos. Sin más, sin historias superfluas, sin disfraces.

Y sin más comenzamos nuestra andadura hacia 2018. Poniendo en práctica lo aprendido y proyectando la mirada hacia un futuro lleno de música y de propuestas nuevas que sin duda vamos a disfrutar.